7.4.09

Expiación


Frost v/s Nixon

En los tres años siguientes a verse obligado a dejar la Casa Blanca por el escándalo de Watergate, Richard Nixon permaneció en silencio. En el verano de 1977, el astuto y frío ex presidente aceptó conceder una única entrevista y contestar a preguntas acerca de su mandato y del escándalo que lo sepultó. Nixon sorprendió a todos al escoger a David Frost como confesor televisivo, seguro de que podría con el alegre presentador británico y se ganaría los corazones y las mentes de los estadounidenses. El equipo de Frost no estaba seguro de que el periodista fuera capaz de llevar a Nixon adonde quería. Pero en cuanto empezaron a rodar, la batalla comenzó. ¿Podría Nixon eludir las preguntas acerca de su papel en una de las mayores vergüenzas sufridas por la nación? ¿Exigiría Frost respuestas claras del hombre que llegó al poder por ser el maestro de la evasiva? Durante la entrevista, cada uno revela sus inseguridades, personalidad e inesperadas reservas de dignidad, para llegar por fin a una asombrosa exhibición de sinceridad.


Bruckner, Anton. Sinfonía 7, en Mi mayor

Anton Bruckner fue un compositor y organista austríco contemporáneo de Wagner, Brahms y otros postrománticos. La Séptima sinfonía en Mi mayor es la más difundida del compositor. La sinfonía recorre un camino formal, más que claro y transparente. Los cuatro movimientos responden con disciplinada obediencia al esquema tradicional de la sinfonía. Son cuatro piezas enormes, tanto en duración como en profundidad expresiva. Como es frecuente en Bruckner, destacan por su estática contundencia las codas y el “Scherzo”. El maravilloso segundo movimiento, un “Adagio”, es lo que le da el sentido completo a la pieza. Los cuatro primeros compases del movimiento están encomendados a un cuarteto de tubas. Inmediatamente después toca la cuerda, capitaneada por los violines, que cantan con un sonido más pastoso y timbrado. Lo que hace inolvidable a esta sinfonía es el camino a la cumbre que transcurre con una mezcla genial e imposible de sencillez. Paso a paso, Bruckner trepa por una montaña de riquezas que, a cada instante, parece convertirse en un vacío vertiginoso. Es el signo de algunos creadores, los más misteriosos, los místicos, con los que Bruckner tiene tantas cosas en común.


Mc Ewan, Ian. Expiación. Barcelona: Anagrama, 2008

Expiación, considerada por muchos como su mejor obra, una novela intensa y múltiple que da cuenta de un innegable talento narrativo. El texto integra con éxito las preocupaciones típicas de la ficción posmoderna, el thriller sicológico, la novela bélica y el drama de un amor imposible violentado por el destino. La familia Tallis es la columna vertebral da pie y estructura al relato. Típica representación de la burguesía rural, conformada por un alto funcionario estatal y Emily, su esposa -prisionera feliz de un matrimonio sin amor-, León, el heredero, Cecilia la hija mayor y Briony, la menor y narradora-protagonista. Estas forman junto con Robbie, el hijo de la empleada, las figuras principales pero no las únicas, de una trama larga, aguda e interesante, ambientada en la Inglaterra del siglo 20. El argumento plantea una mirada crítica sobre los usos y costumbres británicos -y por extrapolación occidentales- durante todo el siglo. Lo vacío de la vida burguesa de los Tallis, los ritos cotidianos de la casa en el campo, la discriminación genérica y social y la crudeza de la guerra son algunos de los tópicos que se entrelazan a través de una prosa suelta, que sorprende con sus descripciones en filigrana y con voces narrativas de una profunda y tenaz introspección.



Pollo a la naranja con tabulé

2 pechugas de pollo
2 naranjas
1 vaso de cerveza
1 cucharadita de hierbas secas (orégano, tomillo, romero)
aceite de oliva extra virgen
100 gr. de cous-cous precocido
4 hojas de lechuga cortadas en juliana
1 tomate en daditos pequeños
6 hojas de endivia cortadas en juliana
una ramita de menta y otra de perejil picadas muy finas
jugo un limón y sal


Preparación

Poner las pechugas de pollo en una fuente de horno, exprimir por encima el jugo de naranja, añadir la cerveza, las hierbas, aceite de oliva y sal, tapar y hornear 40 minutos. Mientras se asa el pollo hacer el cous- cous, para ello poner al fuego 100 ml. de agua, cuando comience a hervir apagar el fuego, añadir sal y el cous-cous, un chorro de aceite, mover, tapar y dejar reposar 5 minutos. Picar las verduras. Remover el cous-cous con ayuda de un tenedor o los dedos, añadir las verduras , el jugo de limón, un chorrito de aceite y sal y mover, meter en el refrigerador mientras se termina de asar el pollo. En un plato poner 1/2 pechuga de pollo y un moldecito de tabulé.



Maridaje. Vino. Syrah, Cavas del Valle, Valle del Elqui, gran reserva, 2006.

El Syrah es un vino amable y sabroso, de aroma profundo a frutas silvestres y color intenso, refinado, sólido y austero, especiado y de acidez destacable. Es ideal para compartirlo en reuniones combinado con quesos maduros y cecinas fuertes, también es excelente acompañante para pastas con salsas rojas y carnes generalmente condimentadas como a la cacerola, asadas o guisadas. El cordero también es una buena razón para destapar un Syrah, así como las carnes de cerdo especiadas a la manera india. Los Syrah chilenos acompañan bien los pollos asados o pizzas; los europeos, más oscuros y de cuerpo más intenso, son ideales para animales de caza como el venado, el jabalí y las aves. El Alto Valle de Elqui -conocido por su sequedad ambiental, elevadas temperaturas y heladas invernales- es el lugar propicio para desarrollar la profunda tonalidad oscura brillante, la diversidad aromática y el gran cuerpo de la cepa Syrah. Este terroir idílico se presta naturalmente para vitivinicultura orgánica sin pesticidas, fungicidas ni herbicidas químicos.




Restaurante. Olán

El Olan es una picada peruana, ubicada en Seminario 67 casi esquina Rancagua, Fono 2239342, Providencia. El must de este emprendimiento es el Ceviche mixto, una oda al pescado. Es recomendable el ceviche de Corvina, excelente, trozos grandes a los que el limón no quita el sabor -como debe ser-, acompañado de papa dulce peruana y maíz. Entre los fondos destacan el sudado de corvina y un sudado de camarones, ambos en plato de greda y acompañados de arroz, rocoto fuerte pero bueno. Como en casi todos los restaurantes peruanos los postres son sencillos y carecen de un toque propio. El precio de una cena completa es de $ 10.000 por persona, incluyendo vino y postre. Si va al Olán tiene que ir con tiempo, porque casi siempre está lleno y no queda otra cosa que esperar mesa, porque no se puede reservar. Y como la cocina es chica, existe una demora en que los platos lleguen a su mesa. De los nuevos restaurantes peruanos que hay en Santiago, el Olan debe estar entre los mejores.