The Clash. Sandinista

Los crímenes de Oxford
La historia se inicia cuando un estudiante estadounidense descubre el cuerpo sin vida de la dueña de la pensión donde vive, quien en su pasado fue parte del equipo que descifró el Código Enigma de la Segunda Guerra Mundial. A poco de ser hallada muerta, un profesor de lógica de Oxford recibe una nota advirtiendo que ese es el primero de una serie de asesinatos. Así, el estudiante y el profesor se unen en la búsqueda de la persona detrás de las muertes, utilizando códigos matemáticos para encontrar el patrón que sigue este asesino en serie. Alex de la Iglesia entra con fuerza en la mecánica de Hollywood con este thriller en el que actuan entre otros Elijah Wood y el magnífico John Hurt. El filme está bien narrado y demuestra que Alex de la Iglesia es un gran cinéfilo ya que la película trata, y no tan superficialmente temas relacionados con la filosofía y las matemáticas: la proporción áurea, la teoría del caos, el Tractatus Logicus Filosoficus de Ludwig Wittgenstein, la teoría de códigos, las series numéricas, la geometría fractal, la Conjetura de Fermat y su demostración por parte de Andrew Wiles en Cambridge, el Principio de Incertidumbre de Heisenberg, la Paradoja del Mentiroso, el Teorema de Incompletitud de Gödel.
El título Sandinista! se refiere al Frente Sandinista de Liberación Nacional de Nicaragua, que un año antes había derrocado al dictador Anastasio Somoza. El número de catálogo del álbum, "FSLN1", hace referencia a las iniciales del movimiento. En la canción "Washington Bullets" se hace referencia a conflictos y controversias mundiales en las que movimientos o partidos tuvieron participación importante como en Nicaragua, Chile, Cuba, Afganistán, entre otros. Cuando este álbum vio la luz The Clash fueron acusados de pedantes, de revolucionarios de pacotilla y sobre todo de pretenciosos. ¿Por qué? Por sacar un triple LP al precio de uno, más de 150 minutos de Reggae, Rock y sobre todo Dub. Sandinista es uno de esos discos que las primeras veces que lo oye sólo quedan un puñado de canciones que parecen realmente buenas ("The Magnificient Seven", "Somebody Got Murdered", "Police On My Back", etc,...) y las demás son totalmente prescindibles, pero a medida que lo escuche encontrará interés en la mayoría de los 36 temas que forman este incomprendido disco.
Barquero, Efraín. Antología. Santiago: LOM, 2008.El reciente ganador del Premio Nacional de Literatura Efraín Barquero nos sorprende con esta Antología que constituye un recorrido por la poesía de quien ha sido considerado "uno de los poetas chilenos más deslumbrantes del siglo XX". Perteneciente cronológicamente al grupo de poetas que comenzaron a publicar en la década de los cincuenta, Efraín Barquero ha mantenido desde su primer libro un sello propio, infundido por el retorno a la naturaleza, al campo y a sus relaciones con el ser humano. A través de estos temas sencillos, siempre ha establecido una simbología trascendental y mítica. Utilizando elementos ancestrales como el pan, el agua, la piedra, la tierra, el pueblo y el hombre, este creador nos entrega una poesía limpia y equilibrada, que refleja la búsqueda de respuestas a peguntas existencialista universales y eternas. En palabras de Naín Nómez: "en la escritura de este poeta, la liturgia invisible de nuestros actos más inocentes se transforma en el gesto voluntariosos de un ser humano condenado a purificar su condición degradada en una naturaleza que es la verdadera esencia de la humanidad y en un permanente reencuentro con los otros".
Pastel de espinacas y camarones750 gr. de espinacas
250 gr. de camarones
4 huevos
crema líquida
3 dientes de ajo
pimienta negra molida
nuez moscada
aceite de oliva
Preparación
En un recipiente poner a calentar abundante agua con una cucharada pequeña de sal. Cuando comience a hervir poner las espinacas y dejarlas 8 minutos desde que el agua vuelva a hervir de nuevo. Escurrir bien toda el agua y reservar. En una sartén con un par de cucharadas de aceite de oliva, dorar los ajos picados finos, añadir los camarones pelados saltear a fuego fuerte durante 3 o 4 minutos. Después incorporar las espinacas mezclándolas bien con los camarones y agregar un poco de pimienta negra, nuez moscada recién molida y sal. Añadir un chorrito de crema líquida, remover bien, retirar del fuego y dejar enfriar. Mientras preparar un molde para la cocción. Se puede engrasar con un poco de mantequilla y pan rallado. Una vez que esté tibia la mezcla agregar los 4 huevos batidos previamente y mezclar hasta tener una masa totalmente homogénea. Verter en el molde rectangular e introducir en el horno precalentado fuerte durante aproximadamente 25-35 minutos o bien hasta que, al clavar un palillo o un cuchillo salga limpio y que el pastel está compacto. Sacar del horno y dejar reposar unos minutos antes de desmoldar. Cortar en trozos y servir frío o caliente, acompañado de una salsa de pimientos o de una salsa golf.
Maridaje. Cono Sur 20 Barricas Pinot Noir 2006.Es cierto que esta variedad la mayoría de las veces entrega vinos carentes de alma, de espíritu, demasiados diluidos y lo que es aún peor sin ninguna tipicidad. Pero, como en todo hay excepciones, este exponente proveniente de las frías tierras del valle de Casablanca logra encantar y deleitar. Con una nariz delicada, llena de complejidad y nada obvio, exhalando suaves notas terrosas, a trufa, champignon, y una fruta negra especiada de fondo, la que unida a suaves tonos especiados se convierte en una fiesta para los sentidos, todo unido con elegancia y armonía. En boca logra nuevamente un nivel cualitativo excepcional. Un ataque lleno de fineza, la fruta se expresa en plenitud, la acidez es fresca, limpia, casi cristalina y los taninos de un nivel y una textura óptima, muy difíciles de encontrar en vinos chilenos, en fin, este vino es un "ícono" en su cepaje, de un estilo intelectual, que se convierte en una gran experiencia sensorial. Su precio es alto (cercano a los $ 12.000) pero vale la pena arriesgarse, pensando que ahora los días son más largos y disfrutar de este tinto casi blanco es toda una aventura en la boca y en su paladar. Como dice Miles (el protagonista de Entre Copas) "Es una cepa que cuesta cultivar, ya sabes, ¿no? Tiene la piel delgada, es temperamental, madura temprano. No es una sobreviviente como el Cabernet, que puede crecer en cualquier parte y, bueno, seguir creciendo aunque nadie se preocupe. El Pinot necesita cuidado y atención permanentes, ¿me entiendes? De hecho sólo puede crecer en algunos rincones muy específicos del mundo, pequeños, protegidos. Y sólo lo consiguen los viticultores más pacientes y cuidadosos. Sólo alguien que se da el tiempo para entender el potencial del Pinot puede llevarlo a su máxima expresión. Por otro lado, sus aromas son los más seductores y brillantes y excitantes y sutiles y… antiguos del planeta."
Restaurante. Ocean Pacific’sUbicado en Cummings 221, Barrio Brasil. Reservas: 6972413. Decenas de pescaditos, marineritos, conchitas y detalles náuticos prácticamente copan las paredes de este local en calle Cumming. Un marino guatón subiendo por la fachada y los acuarios en el piso dejan en claro, de entrada, que al grito de "abordaje" el kitsch se tomó el lugar. Es prácticamente imposible encontrar algo parecido. La originalidad es su bandera. No hay que ser muy avispado para entender que el fuerte son pescados y mariscos. Y con precios que, sin ser de corsario, tampoco son de caleta. Con interesantes pescados de Isla de Pascua, un atún entre ellos, un lenguado módico y gran variedad de mariscos, no faltan las salsas que encarecen y ocultan los sabores. Buen pisco sour, un jardín de mariscos un tanto desabrido y pequeños camarones al pilpil, papas duquesa de las congeladas y pocos vinos. Todas señales como para dejar esta visita para de vez en cuando. Como para sentirse en un barco piloteado por Almodóvar, con una tripulación muy solícita. Y si no lo son, hay un timbre en cada mesa.

























